Guía de ayuda para encontrar empleo

Algunos consejillos para conseguirlo.

Preparar bien las entrevistas, cerciorarte de que conoces la empresa que te selecciona, ofrecer un valor añadido y tener una actitud positiva son algunas de las claves que te conducirán al éxito en tu búsqueda de empleo. Estas son algunas de las conclusiones del decálogo de Randstad para facilitar la búsqueda de empleo en este año que acaba de empezar.

Aquí tienes el decálogo completo:

Fíjate objetivos: el aumento del desempleo provoca que debas competir con un mayor número de personas a la hora de encontrar trabajo, pero esto no debe mermar tu ánimo. El primer paso a la hora de afrontar la búsqueda de empleo es concretar qué tipo de puesto, organización y condiciones son las que deseas. Noemi Delás, responsable regional de RRHH de la zona sur de Randstad, aconseja al candidato“definir los objetivos y realizar un análisis de las condiciones laborales que está dispuesto a aceptar”. Esto se resume en tres puntos: qué quiero, cuándo lo quiero y dónde quiero trabajar.

Dónde buscar trabajo: en la búsqueda de empleo es fundamental analizar las distintas fuentes de reclutamiento más adecuadas según el perfil. La situación actual ha reducido el número de posibilidades laborales, por lo que es más importante que nunca detectar posibles oportunidades de empleo. Las empresas de selección, la actualidad de los medios de comunicación, el contacto directo con empresas, así como los portales de empleo en Internet o los foros de empleo, etc. pueden serte de gran ayuda. También es conveniente estar atento a las redes sociales profesionales, que pueden ampliar el conocimiento del candidato en este sentido y ofrecen información sobre los sectores en auge, informes laborales, etc.

Elaboración del currículum: el currículum sigue siendo la herramienta básica a la hora de buscar empleo y su presentación siempre debe ser perfecta. “El CV ha de ser claro, conciso, visual y no demasiado largo, con un máximo de dos páginas de longitud. En él se incluirán los principales logros profesionales en orden cronológico descendente y la formación, en especial aquella relacionada con el puesto que estamos buscando”, comenta la responsable regional de RRHH de Randstad. Lo más práctico es contar con una plantilla genérica y, a partir de ella, trabajar modelos específicos para cada puesto al que el candidato vaya a optar. Si el candidato no posee experiencia laboral previa debe incluir las prácticas, becas o voluntariado que haya realizado y hacer especial hincapié en la formación.

La entrevista personal: debes preparártela, contestar con sinceridad, ser claro y mostrar siempre una actitud positiva. La naturalidad y confianza en uno mismo permiten llegar al siguiente nivel. También es imprescindible cuidar la imagen, ya que puede que sea la única oportunidad para causar una buena impresión.

Pruebas de selección. A la hora de enfrentarse a las pruebas, es necesario leer y escuchar atentamente. Es importante mantener la concentración, usar el sentido común y no tratar de llegar hasta el final a cualquier precio.

Conocer el estado de las candidaturas: ahora más que nunca es importante demostrar un claro interés por el puesto y la empresa y ser proactivo, manteniéndose informado sobre las distintas candidaturas a las que se opta. El contacto con la empresa dependerá del momento del proceso de selección en el que se encuentre el candidato y del tipo de relación que haya establecido con la compañía. Si se ha mandado el currículum por e-mail es adecuado enviar un correo electrónico para saber cuál es la valoración del mismo. Mientras que si ya ha habido un contacto telefónico con la empresa es conveniente llamar directamente a la compañía. Otra opción válida es acercarse directamente a la oficina de empleo con el currículum en mano y propiciar un primer encuentro o entrevista con el consultor de selección.

Ofrecer un valor añadido a la empresa: Debes explotar tus habilidades y competencias ante la empresa durante todo el proceso de búsqueda de un empleo. La mejor aptitud es destacar en aquellas habilidades que se pueden extrapolar al puesto y ofrecer un valor añadido a la empresa, es decir, explicar por qué la empresa debe contratar al candidato. Un aspecto muy valorado en la cultura empresarial es que la persona esté comprometida con el proyecto y con las necesidades de la compañía. Y, por supuesto, en cuanto a la actitud del candidato, debe ser honesto, tanto en el currículum como en las entrevistas, evitando el encubrimiento de datos o la falsedad de los mismos.

Dejar la puerta abierta: el candidato no siempre se hace con el puesto al que opta, pero no por ello debe cerrar las puertas de dicha empresa, ya que puede ser válido para otro proceso de selección de la misma compañía, por eso es importante cerrar con éxito la comunicación con la compañía. Es conveniente agradecer la posibilidad de participar en el proceso y dejar una puerta abierta. “Espero que cuente con mi candidatura para próximas ocasiones” siempre es un buen final.

Ser activo: permanecer activo en el mercado laboral requiere de un gran esfuerzo por parte del candidato y, sin duda, puede repercutir en su mayor o menor éxito en la búsqueda de empleo. Mantener una formación actualizada y de calidad con respecto al puesto al que nos orientamos, ofrecer un buen conocimiento de idiomas o conocer al detalle la formación específica del sector serán bazas imprescindibles para el candidato.

Actitud positiva: es importante tener una actitud positiva durante la búsqueda de empleo. Las empresas quieren trabajadores que disfruten con lo que hagan. Ante otros candidatos con la misma formación y experiencia, puede ser un factor determinante.

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Marketing Personal-Coaching búsqueda de empleo

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