Internet aumenta el poder del consumidor

Internet y las tecnologías de la información no paran de aumentar el poder de un consumidor cuyo perfil tampoco deja de cambiar: una de las llamadas generaciones del ‘baby boom’ se está jubilando, el número de adultos jóvenes está cayendo drásticamente y cada vez hay más hombres que participan en la experiencia de compra.

Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de la segunda parte del informe Retail 2010 de Jones Lang LaSalle que, con el título ‘Power to the People. Consumer Cut-Through’, analiza la evolución que vivirá el sector de la distribución minorista en el mundo en la próxima década. Luis Íñiguez, director de la división de Retail de la consultora, constata que el análisis aborda el aumento inexorable de las opciones a disposición de los clientes y la cambiante relación entre distribuidores y consumidores y entre ambos colectivos y fabricantes.

El estudio se ocupa también de la relación emocional de los consumidores con las compras: “Son más exigentes que nunca y se está produciendo un trasvase gradual de poder desde los distribuidores y los fabricantes hacia ellos. Por eso, hemos tratado de explicar cómo pueden prosperar los distribuidores en un entorno tan competitivo y desafiante“, subraya el experto.

Entre la serie de elementos con los que trabajarán distribuidores y propietarios de centros comerciales en la próxima década el informe destaca el marketing basado en necesidades, muchas de las cuales “se pasaron por alto en la reciente década del boom, como la accesibilidad y la facilidad de compra”. Así, los expertos avanzan que el tiempo y la comodidad serán factores cruciales en las decisiones de adquisición de productos y servicios.

Además, para tener éxito, los distribuidores deberán responder a importantes tendencias sociales de cara a ofrecer a los clientes una relación más auténtica con las compras que englobe el arte de vivir, el multiculturalismo, el diseño, la durabilidad, la feminización y el medio ambiente. Los centros comerciales y los distribuidores habrán de unirse para satisfacer estas necesidades y se producirá una reinversión en los establecimientos con el fin de orientarlos hacia las comunidades locales.

Por otro lado, se espera que el aumento de la población permanezca constante durante los próximos 10 años, por lo que se reducirá el número adultos jóvenes, se multiplicarán los colectivos consumistas y se jubilará en masa el grupo de los consumidores del ‘baby boom’, caracterizado por su elevado gasto.

A diferencia de los tres amplios segmentos actuales, en 2020 los distribuidores dispondrán de cinco grupos objetivo: la generación X (los adolescentes del momento), la generación Y (los que se van haciendo mayores de edad), los miembros del ‘baby boom’, que se dividirán en dos partes en función de si trabajan o están jubilados, y la generación de los más mayores.

 

Fuente: Expansión.com

 

Montse García Díaz

Marketing y Comunicación integral

@modernmarketing